El cáñamo industrial se puede utilizar como combustibles alternativos a los ya existentes o como sustitutivo de ellos ya que su rendimiento a la hora de producir es mayor al resto de combustibles empleados hoy en día, sobre todo para biomasa. El cáñamo industrial es una bioenergía ya que su crecimiento es rápido y puede reducir la dependencia de recursos fósiles y combatir el cambio climático. El cáñamo industrial es capaz de producir biogás y a través de sus semillas se obtiene biodiesel.

Todos estos productos se pueden obtener del cáñamo pero su industrialización para poder producirlos de forma económica aún no está muy desarrollada y solo unos pocos países como Suecia la están desarrollando a nivel local. La biomasa sel cáñamo se obtiene a partir de la varilla de la planta. Para ello primero se utiliza una desfibradora para separar la fibra de la varilla, obteniendo un subproducto llamado cañamiza. Ésta se muele convirtiéndola en polvo y con una prensadora de pellets, obtendríamos pellets de cáñamo industrial ecológico, limpio y capaz de competir con otros productos existentes en el mercado utilizados en calderas y estufas, de uso no renovable y procedente de arboledas.

El cáñamo industrial como fuente de energía ya es una realidad que poco a poco y con el esfuerzo de todos, la haremos patente en nuestros hogares.