Manuel Guzmán, catedrático de biología y bioquímica molecular, defiende el uso medicinal de la planta del cannabis y su legalización.

Manuel Guzmán, con su trabajo en los laboratorios de la Universidad Complutense de Madrid, es una referencia mundial en el estudio de las propiedades de los cannabinoides.

Defiende el uso medicinal de la planta y su legalización porque facilitaría la investigación y permitiría contar con productos naturales con un contenido químico bajo control.

Manuel Guzmán y el uso medicinal del cannabis

–¿Qué estás investigando?
–Tratamos de entender el mecanismo molecular por el cual los receptores cannabinoides actúan en nuestras células y, en base a ello, proponer nuevas terapias en los terrenos de la oncología y la neurodegeneración.

–¿Estamos cerca de los tratamientos contra el cáncer basado en el cannabis?
–Tenemos bastantes datos sobre la acción antitumoral de los cannabinoides en modelos de cáncer de ratón y rata, pero desgraciadamente todavía hacen falta ensayos clínicos y estudios observacionales sólidos en pacientes.

–¿Es cierto que no solo no perjudica a las neuronas sino que las protege e incluso estimula su multiplicación?
–Sí, al menos en modelos animales, bajo determinadas ventanas terapéuticas y ante determinados estímulos neurotóxicos. En humanos todavía no lo sabemos.

–¿Qué es lo que más te sorprende del cannabis?
–Que pueda actuar a la vez en muy numerosos procesos biológicos.

–¿Qué se puede esperar del cannabis? ¿Es una cura milagrosa?
–No es una panacea, pero sí tiene aplicaciones terapéuticas valiosas. Puede mejorar la calidad de vida de grandes poblaciones de pacientes que sufren enfermedades crónicas severas.

–¿Para qué tipo de trastornos lo consideras más eficaz?
–Como trastorno concreto, en el tratamiento del dolor. Más globalmente, para mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades crónicas como el cáncer y algunas enfermedades neurológicas.

–¿Cuál es la forma de administración más segura y eficaz?
–Para una administración sostenida, probablemente la vía sublingual y a través de la mucosa de la boca. Para una administración aguda, probablemente la vaporización.

–¿Qué puede hacer una persona que esté enferma y que desee probar la marihuana?
–Asesorarse bien sobre los posibles efectos terapéuticos (deseados) y secundarios (no deseados) de los cannabinoides en su enfermedad y situación particular.

Si el balance terapéutico puede predecirse adecuado, empezar a utilizar un preparado estandarizado y fiable, con un régimen progresivo de escalada basado en la tolerabilidad y la monitorización de los efectos.

–¿Puede tener un uso preventivo o contribuir a un estilo de vida saludable?
–Disminuye la ansiedad, mejora el estado de ánimo y permite una mayor "paz espiritual".

Es posible que en algunos consumidores ayude a proteger su salud psicosomática en un sentido holístico del término.

Fuente: Cuerpomente