Antecedentes - La producción del Cáñamo 

El cultivo de cáñamo ocupaba un lugar importante entre los cultivos tradicionales de la Península Ibérica y en España se cultivó durante varios siglos. El cáñamo es una tradición española que trajeron los árabes desde China hace 1.500 años. En 1150, los musulmanes establecieron los primeros molinos de hilado y enriado en la ciudad de Játiva, en Alicante, y usaban la fibra como materia prima. Pronto, se construyeron más molinos en Valencia y Toledo. Al sur de la actual Comunidad Valenciana, en la Vega Baja del Segura, se encuentra Callosa de Segura, una ciudad cuya historia y economía están vinculadas al cáñamo desde la Edad Media. Cuenta entre sus títulos con el de “Ciudad del Cáñamo” y con la “Escuela de los Trabajos del Cáñamo”, en la que se enseña todo el proceso, desde la plantación de la semilla, hasta la producción de hilos y cuerdas, además de un museo dedicado a esta fibra, el “Museo Etnológico del Cáñamo y de la Huerta“.

Los gobiernos del siglo XVIII mantuvieron la protección al cáñamo cultivado en las vegas de Granada y del Segura para consolidar la producción nacional mediante medidas que fueron reinstauradas por el general Primo de Rivera en 1927. Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) llegó a experimentar un auge significativo. Pero en 1937, Estados Unidos prohibió el uso del cáñamo con el fin de favorecer el algodón y las fibras sintéticas, y ya sabemos como la prohibición se extendió por el mundo. Pero en otros países como en China, República Checa, Canadá, no han tenido estas restricciones y son principales productores de cáñamo industrial en todas sus vertientes como la alimentación, construcción, textil, celulosa, biomasa, automoción, incluso en el desarrollo de maquinaria industrial para el procesamiento exclusivo del cáñamo industrial.

 

historia cañamo industrial

 

Situación actual de la producción de cáñamo –España y Europa

El cáñamo industrial vuelve a crecer con fuerza en España donde se está produciendo un resurgimiento de su cultivo. Según los datos recogidos en el Anuario de Estadística del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, podemos destacar que durante los años 2003-2005 hubo un crecimiento en el cultivo de cáñamo, siendo la superficie cultivada de 732 ha aproximadamente. A partir de 2006 se identifica un declive significativo hasta el año 2012 siendo cultivado tan solo 1 ha. En 2013 destaca nuevamente el cultivo de cáñamo alcanzando un total de 11 ha. La Comunidad Autónoma donde más cultivo de cáñamo se registra es Andalucía alcanzando en 2013 una superficie de 9 ha.

La ventaja del cáñamo industrial es su legalidad a nivel Europeo, y hay más de cien variedades de semillas de cáñamo industrial certificado. En este sentido, el Real Decreto 1729/1999 del 12 de noviembre de 1999 autoriza 25 variedades de cáñamo industrial para el cultivo en España. Las semillas de estas variedades tienen que estar certificadas por la UE para que su cultivo sea legal. El Real Decreto también establece las normas para conceder las subvenciones económicas para el lino y el cáñamo destinados a la producción de fibras. Actualmente, la Unión Europea (UE) permite la producción de cáñamo industrial y hortícola cuando el contenido en tetrahidrocannabinol (THC), el elemento psicoactivo que contiene, se encuentra por debajo del 0,2% (tradicionalmente el límite estaba fijado en 0,3% pero fue modificado en 2002).

 

Producción de cáñamo en Murcia – productores de cáñamo

En cuanto a la producción de cáñamo en la Región de Murcia podemos destacar los cultivos que se están llevando a cabo en la zona de Caravaca destinado para uso alimentario. Durante el año 2016 se cultivó alrededor de 2 Ha en dicha zona. Por otro lado, hay que destacar que actualmente la empresa Hempatiza, cuenta con una producción de más de 4 hectáreas de terreno ecológico localizado en Mula (Murcia) para el propio abastecimiento, y que será cultivado durante este año 2017 para uso tanto medicinal como alimentario. Dicha producción se centra en la alimentación (semillas, aceite, proteína, fibra) y en la medicina (con la flor) ya que actualmente en España apenas hay industria transformadora de fibras y por ello es muy difícil generar actividad de ese sector.

Las estimaciones para el 2017 indican un aumento continuado en la superficie agrícola destinada al cultivo de cáñamo industrial por sus altos beneficios a nivel económico y social, pero la falta de industrialización y la regulación de leyes en el sector, hacen que muchos agricultores se planteen la posibilidad de emprender este tipo de cultivos.