El aceite de oliva, igual que el de almendra es un de los mejores solventes para realizar la extracción de los principios activos de la planta.

MATERIALES:
Aceite de oliva virgen (es recomendable que el aceite de oliva sea orgánico y de primera prensada en frío) / Hoja o flor de cáñamo / Colador de malla / Embudo / Botes de cristal / Envases de cristal pequeños.

PROCESO:
Llenar los botes con la materia vegetal. Añadir el aceite de oliva hasta cubrirla.
Cerrar y dejar macerar durante un mes moviendo el recipiente ligeramente un mínimo de una vez a la semana.
Transcurrido un mes, proceder a separar el aceite de la materia vegetal con la ayuda del embudo y el colador.
Proceder al envasado del producto en recipientes de cristal más pequeños.

OBSERVACIONES:
Igual que con las tinturas, los aceites se guardan en botes de cristal (a poder ser opacos) bien cerrados y en un lugar fresco. El frigorífico será también el mejor lugar para guardar nuestros aceites, y así prolongar su vida útil. Hay que tener en cuenta que la potencia variará mucho dependiendo de la calidad de partida de la materia vegetal, así que habrá que empezar a consumirla gota a gota, subiendo la dosis gradualmente hasta empezar a notar efectos.