El cáñamo industrial se ha utilizado por el hombre desde hace miles de años, sobre todo en cuanto a sus propiedades fibrosas se refiere. Los arqueólogos han encontrado fibras de cáñamo uniendo objetos o utilizadas como hilo en agujas de hueso, datandolas desde hace más de 300.000 años. Actualmente, el cáñamo industrial en el sector textil, se está revolucionando, y de solo estar produciendo fibras para la producción de cuerdas y sacos, ahora se están produciendo fibras mucho más finas, dando lugar a la realización de prendas de vestir, edredones, almohadas, calzado… cualquier objeto creado a partir de fibras, puede ser hecho de cáñamo industrial y esto está siendo un gran competidor para las demás fibras como las sintéticas y el algodón, el cual necesita más agua, pesticidas, herbicidas y apenas reduce emisiones de CO2 porque no contiene una gran masa vegetal como es el caso del cáñamo industrial que es una de las plantas del planeta con mayor poder de regeneración de CO2.

El cáñamo produce más de 1000 kg de fibra por hectárea, compuesta por más de un 70% de celulosa. La fibra de cáñamo es resistente, antibacteriana, caliente y bloquea la luz ultravioleta. Sin duda estamos ante una de las fibras del futuro pero hay que destacar que el lobby del algodón y las fibras sintéticas están frenando esta revolución textil siendo un inconveniente actual en la sociedad. Esperemos que pronto se sumen al movimiento sostenible apostando por tejidos a base de fibras naturales como el cáñamo.